LA TELEVISION EN LATA
Posted on 16. Oct, 2008 by Agustín Genovese in TV
Cuando muchos hablan de las “latas televisivas”, quizás no todos dimensionan lo que ellas representan dentro de una industria televisiva no regulada o escasamente regulada como la del Paraguay.
Para empezar, llamaremos “lata” en este caso, o enlatado, a una producción realizada para un mercado específico que luego es vendida al exterior a costos muy inferiores al precio del mercado de origen. Generalmente estos mercados de origen, son países con una industria televisiva desarrollada, que cuenta con millones de televidentes y presupuestos publicitarios enormes comparados con los de los países mas pequeños como el nuestro. En economía este concepto es similar a la práctica denominada como Dumping, que como concepto general es el hecho de vender un producto en otro mercado a un precio inferior al de origen o con un precio menor al costo de producción. Cabe destacar que el Dumping es una actividad condenada por la OMC (Organización mundial de Comercio) y en muchos países está prohibida de manera a proteger a sus productores. De hecho la ley de comercio de Estados Unidos prohíbe a las empresas extranjeras ésta práctica, y si llegase a descubrirlo impone aranceles.
Por ende, decimos que “la lata” en este caso es una forma de Dumping. El enlatado es producido bajo condiciones de difícil acceso para nosotros: financiamiento y presupuesto para empezar, equipamiento, estructura, gente capacitada, entre otras. Una serie americana, una novela mexicana, una película de Hollywood son los ejemplos más claros para definir de qué hablamos cuando nos referimos a ellos.
Por supuesto, dichas producciones se emiten en nuestra TV abierta ya que también responden lógicamente a la demanda del televidente que pide verlos, y algunos defensores del Dumping usan esto como una justificación para permitirlo. Pero entonces, ¿Cómo los productores locales pueden competir contra este mal? ¿Cómo decirle al ama de casa que disculpe un menor nivel de producción porque se carece del rubro que tienen los grandes estudios en Hollywood? ¿Cómo justificar la falta de estructura a la hora de hacer una ficción? No se puede estar pidiendo perdón todo el tiempo al televidente. Sería inapropiado un sobreimpreso en cada producción diciendo: “Estamos aprendiendo a hacer novelas, denos tiempo…”. La realidad es que Ña Maria apoya la producción nacional, quiere ver productos paraguayos, pero a la hora de sentarse frente al televisor cambia, hace zapping.
Claro que no todo está perdido. La Lata no puede emitir PNT`s, o publicidad no tradicional, y la tendencia es que cada vez más los anunciantes demanden este tipo de anuncio y abandonen paulatinamente la práctica del spot televisivo, debido a la fuga de audiencia en las tandas. La lata, no logra identificar a la audiencia con el producto, tiene menos impacto que un producto nacional y no refleja actualidad en sus contenidos, para citar algunas deficiencias. Sin embargo, esto tampoco es suficiente para que un producto local tenga suficiente fuerza para competir con ellos. Las economías de escala que las grandes cadenas televisivas internacionales generan con sus producciones ,hacen que para nuestro país los precios sean muchas veces irrisorios. Digamos que si un producto nacional cuesta 100, una lata puede costar 10, esto varía, por lo que generalizar es aventurado , pero sirve para dar una idea. El que realiza el Dumping, sabe que los productores locales no pueden competir con sus precios y por ende a la larga los excluiría del mercado, monopolizando el mismo, y fijando un precio mayor al inicial.
La solución sería a mi parecer, respetar la demanda del televidente, dejar que el mercado actúe pero con una regulación que proteja la industria nacional. En Estados Unidos hace días escuchamos a su Presidente decir que el mercado sólo no puede solucionar sus males, refiriéndose a Wall Street y la crisis financiera. El nuestro, menos aún va a solucionar sólo sus males y menos aún cuando la competencia está vedada desde la partida. Un mercado oligopolista, escasa regulación, competencia desleal, por citar algunas de las fallas, a mi entender justifican definitivamente la intervención de un ente regulador responsable que establezca reglas de juego. Simplemente para poder competir, cuidando de no contribuir a los bolsillos de nadie y sin hacer de nuestra televisión algo poco atractivo o menos de lo que ya es. Teniendo en cuenta que se tiene que sentar bases para poder producir, para que la cultura local se preserve y que los niños no terminen hablando con el acento del Chavo, es que se tienen que tomar medidas.
Un esquema regulatorio es sumamente necesario. Así como se protegen diferentes productos en el agro, la industria televisiva nacional debe ser resguardada. Al menos para a la hora de elegir entre un enlatado o un producto nacional, el costo de oportunidad para un canal no sea tan alto a la hora de emitir nuestros programas, lo que transforma la presión en infernal. Claro, la lata es fácil de programar, conlleva menor riesgo ya que son productos que ya han sido exitosos en otros mercados, a veces puede tener el mismo rating o mejor, y sale más barata. Si damos oportunidad para crecer, nuestros productos van a poseer mejor calidad, y por ende, en el tiempo quizás hasta no haya tanta necesidad de regular, la gente sola los va a elegir. Pero para que la industria televisiva nacional crezca, lo primero es asentarse, poblar la pantalla de buenos productos, punto de partida indispensable para poder competir.



