LA PREGUNTA DE SIEMPRE / Revista Level 2007
Posted on 06. Oct, 2008 by Agustín Genovese in TV
Muchos siempre me preguntan sobre la televisión nacional y el porqué de la diferencia de nuestros programas con los que se hacen en otros países. Lamentablemente, la diferencia es real y muchas veces abismal. Pero también es cierto que los productores y aquellos que participamos en el desarrollo de nuevas ideas para nuestra tele nos encontramos con miles de limitaciones en el camino y me gustaría intentar explicar brevemente el porqué.
En principio, nuestro mercado es pequeño así como la inversión publicitaria que reciben los canales de televisión. Cuando algunos comparan nuestra tv con la argentina, por ejemplo, pocos tienen en cuenta que el presupuesto que manejan los programas de ellos pueden llegar a ser hasta diez veces mayores que los nuestros, como mínimo, o que dicha televisión vende la mayoría de sus programas y formatos a varios países en todo el mundo, generando importantes economías de escala que les permite inclusive perder dinero en el mercado local. Otro ejemplo son grandes cadenas como Televisa, que invierten millones de dólares en la producción de una telenovela que luego se distribuye en todo el mundo y que a Paraguay llega a costos bajísimos. Entonces, teniendo en cuenta esta perspectiva, y teniendo en cuenta que hoy el cable permite que la televisión de buena calidad sea de fácil acceso para muchos, o que ya casi mas del cincuenta por ciento de la oferta televisiva de nuestro país está compuesta por enlatados, la comparación es inevitable y la posibilidad de que nosotros los productores podamos competir con nuestras ideas o producciones es cada vez más difícil, sumado a que no existe ningún marco regulatorio que proteja a la producción nacional de los fenómenos antes citados.
Igualmente no quiero mostrarme pesimista, ya que nuestros contenidos, aún cuando tengamos tantas dificultades, tienen muchas veces hasta más magia que los que pueden idear aquellos que lo tienen todo a la hora de producir. Producir con sufrimiento es producir con creatividad y la satisfacción es mayor, aún cuando una y otra vez nos comparen con realidades de otros mercados muy diferentes a la que vivimos nosotros en Paraguay.



