EL OLIGOPOLIO EN TV
Posted on 20. Nov, 2008 by Agustín Genovese in TV
Las características del mercado televisivo en el Paraguay son similares a las de muchos en América Latina. La cantidad limitada de señales de televisión abierta, en casi todos los casos, así como los altos costos que implica la inversión en un canal, entre otros, significan importantes barreras de entrada impidiendo que se genere un marco competitivo adecuado en dicho sector. En los últimos meses, el ingreso de nuevos canales de aire, ha despertado un amplio debate entre los diferentes componentes de dicha industria, y muchos se preguntan si este escenario resultará o no beneficioso. Es interesante el análisis de esta nueva coyuntura, dado que es un fenómeno que se observa no solamente en nuestro país sino en varios de la región y el continente, a través de este artículo intentaremos dar un punto de partida y explicar en términos económicos, las situaciones que se generan a raíz de la problemática descripta anteriormente.
Actualmente en Paraguay, existen seis señales de televisión abierta. Por definición, cuando hay pocos oferentes en un mercado estamos hablando de un Oligopolio. El Oligopolio, se sitúa entre una situación de competencia pura, que es cuando existen muchas empresas y el monopolio, cuando es solo una sola la empresa en el mercado. En el caso de un monopolio hablamos de un mercado con un solo oferente que determina el nivel de lo producido y el precio, que generalmente es alto y busca aumentar su utilidad con pérdida de eficiencia para la industria. En una situación de competencia se dice que el nivel de lo producido está en equilibrio con lo demandado por la gente a un precio razonable, para explicarlo más fácilmente.
Ahora, que nuestro mercado de la tv se acerque mas a una situación monopolista o se acerque más a una de competencia, dependerá de qué ocurra entre las señales que forman dicho oligopolio. Si las mismas llegaran a cooperar entre ellas y a ponerse de acuerdo pueden intentar emular un monopolio, a través de un cartel, u otras formas de cooperación, o distanciarse de ese enfoque generando una industria que tienda mas hacia la competencia.
El clásico ejemplo de cuando las empresas se unen para comportarse como un monopolio, es el cartel. En un cartel, las mismas aceptan producir menos para poder elevar sus precios, manteniendo su costos y así obtener mayor utilidad. Sin embargo, es sabido que los carteles tienden a fracasar, ya que siempre algún miembro está tentado a engañar al resto de los integrantes para obtener mayores beneficios. Por lo tanto, si los miembros del oligopolio se cartelizan, en este caso, los canales de tv abierta, intentarán regular la cantidad y calidad de lo producido y mantener sus precios altos de manera a maximizar su beneficio. Sin embargo, las características del mercado televisivo hacen difícil esta situación así como la describimos y paso a explicar el porqué.
Los oligopolios pueden ser heterogéneos u homogéneos. Cuando hablamos de un oligopolio homogéneo decimos que las empresas pertenecientes a dicha industria ofrecen un producto similar y en el caso del heterogéo obviamente productos diferentes. Las características de la televisión hacen que sea difícil la homogeneidad del producto. Los enlatados, en general serían un tipo de producto homogéneo, pero no todas las novelas tienen el mismo rating, no todas las series reciben la idéntica aceptación por parte del público o cuentan con apoyo de los anunciantes de la misma manera. Dos series pueden ser similares, pero una será más exitosa que otra o tendrá preferencia en la elección del televidente. Por lo tanto, el mercado de la tv oligopólico tiende a ser heterogéneo. En estos casos, es más difícil la cooperación de las empresas para lograr un comportamiento monopólico. Igualmente, tampoco se generará el mismo resultado que en un mercado competitivo, pero es difícil la cartelización de los miembros.
Llevado a nuestro mercado, la lógica oligopólica igualmente habla de una cierta cooperación natural entre sus miembros. Esto es, que mantengan todos un nivel de precios y producción intentando no afectar el volumen de la industria, en ambos casos para maximizar sus beneficios. Si uno sube el precio no va a ser acompañado por los demás, y está visto que si lo baja, en condiciones oligopólicas, tampoco obtendrá grandes resultados, por lo que se llegará a un punto de equilibrio que no será el mismo que existiese en condiciones de competencia, pero que tampoco emulará al monopolio. Por lo tanto, es muy difícil la posibilidad de que se forme un cartel como tal, quizás si establezcan ciertas formas de cooperar entre los miembros o una cooperación implícita como dijimos anteriormente.
Lo usual en oligopolios de estas características y que puede desatar una situación desfavorable para nuestro mercado de tv, es que los canales con mayor estructura económica en su afán por obtener mejores resultados y bajar sus costos busquen desplazar a los más débiles para obtener mayor poder de mercado, buscando siempre el ideal monopólico. En el caso de la tv, el comportamiento de un monopolista, se traduciría en escasa producción nacional o de calidad poco aceptable, por ende mayor cantidad de productos enlatados, por su bajo costo, y altos precios para los anunciantes.
Sin embargo, en nuestra realidad y en el corto plazo, la llegada de nuevos miembros, necesariamente bajará los precios, aumentando los costos de producir para todas las emisoras y los costos de los enlatados debido a las mayores posibilidades de colocación de sus productos para las grandes cadenas internacionales, reduciendo así las utilidades para los canales nacionales. Las señales buscarán posicionarse, ganar mercado, definir estilos, conquistar segmentos. La torta publicitaria no aumentará y menos en un escenario de crisis mundial como el actual, con las empresas multinacionales y mayores anunciantes de tv en nuestro país reduciendo inversiones y cuidando sus gastos. Por lo tanto, el desafío es difícil, pero interesante. Lo claro es que estamos mas cerca de la competencia que antes. Aún en un contexto difícil para nuevas inversiones, la lucha por la supervivencia agudizará los sentidos de los propietarios de los canales que deberán esforzarse por mantener su negocio y mejorarlo. Lo que deseamos es que dicha lucha permita el crecimiento de la industria en calidad, en producción, mantenga el número de oferentes sin canibalizarse entre ellos y comencemos a apreciar el valor de los contenidos locales, que deberían ser las nuevas estrellas en el futuro inmediato de los medios televisivos en el Paraguay.




Mónica Galilea
Jan 27th, 2009
es practicamente nulo mi conocimiento sobre las pautas que han de manejar los grandes empresarios de la tv. pero no tengo duda que los han de haber.
me imagino que un medio requiere de mucha inversion y con la conocida crisis, muchos han de estar atajando sus dolares.
ayer vi una produccion brasilera. un largo: “tropa de élite” y me quede sorprendida por la calidad de la pelicula. la narración, era perfeta. apesar que no seguia una logica comun, no confundia. la rapidez de las imagenes y su calidad. la capacidad de filmar en zonas que nadie se atrevería. esos detalles determinan la calidad de una película. sudamerica tiene mucho que contar, imaginemoslo si lo hace al estilo hollywood. seriamos ricos. si los empresarios piensan que le publico simpre va a ser poco exigente y por siempre veremos telenovelas estamos autocensurandonos. hay que invertir para lo que viene. para una audiencia exigente. la casualidad favorece a la mente preparada. hay que estar preparados para el cambio. para satisfacer a actuales y futuros televidentes. para satisfacer a una nueva clase defarandula. y para generar la propia fuente de ganacias.
AGUSTIN GENOVESE
Jan 28th, 2009
Mónica, gracias por el comentario. Lo interesante de poder describir en términos económicos a nuestra industria televisiva es que abre el debate y nos ayuda a entender por qué se dan ciertas particularidades. La falta de inversión en la tv paraguaya es un problema. La falta de iniciativas que mínimamente cambien la forma en que se hace televisión también. Y eso se puede entender cuando uno analiza la estructura económica. Cuando entendemos que estamos dentro de una situación oligopólica, y que estamos ante un mercado con fallas importantes y con nula regulación, entonces comprendemos lo que ocurre y por qué ocurre. Pero soy optimista en que la situación va a mejorar. Y va a ser gracias a los avances en la tecnología. La tecnología va a “democratizar” a los medios y va a generar posibilidades que antes eran impensables. Es solo cuestión de tiempo.
Andrés Valenzuela
Jun 8th, 2010
Hola Agustín, muy interesante tu artículo. Creo que nuestros empresarios de TV pecan de haraganes porque como no tienen competencia, no se esfuerzan en presentar mejores productos, solo les preocupa las ganancias; no son apasionados de la TV, como vos o yo, y manejan los canales como lo harían con cualquier otra empresa.
Agustín Genovese
Jun 8th, 2010
Gracias Andrés por tomarte el tiempo de leerlo. Es la estructura del mercado la que impide la competencia. Pasa en muchos países de América Latina y sólo se resuelve con regulación. Saludos!